Sabes qué me apena?
No ver esos ojos… Sí, ya sé que aquí lo importante son las manos, pero de ellas creo depende la expresión que intuyo en ellos. Me imagino que está escuchando una caracola. La mano ajena sujeta una caracola de mar, ya sé que la caracola no está, pero déjame montarme esa peli Manu. Acerca la caracola al oído (ahí otra parte del cuerpo entra en el juego) y su sonido es el que transforma la mirada, esa que no se ve, pero que creo adivinar o por lo menos, quiero imaginar.
Sabes qué me apena?
No ver esos ojos… Sí, ya sé que aquí lo importante son las manos, pero de ellas creo depende la expresión que intuyo en ellos. Me imagino que está escuchando una caracola. La mano ajena sujeta una caracola de mar, ya sé que la caracola no está, pero déjame montarme esa peli Manu. Acerca la caracola al oído (ahí otra parte del cuerpo entra en el juego) y su sonido es el que transforma la mirada, esa que no se ve, pero que creo adivinar o por lo menos, quiero imaginar.
Mañana, sigo bajando.
Joer, acabo de releer mi coment del otro día… menudas chorradas escribo… hay que estar malamente…